Según David Jiménez Rumbo, de 46 legisladores locales, 25 serán perredistas.
Pero, no ha habido un gobernador de Guerrero como Ángel Aguirre Rivero que en tiempos difíciles se ha echado a cuestas el resurgimiento de Acapulco, ante la ausencia de autoridades municipales del puerto que garantizaran llevarlo a una estatura económica y social de cinco, ya no de diez como lo prometió el demagogo y chambista Manuel Añorve Baños.
Una prueba irrefutable de ello es que con frecuencia invita el gobernador a personajes de la iniciativa privada nacional e internacional que puedan invertir en el puerto ante la recurrente crisis económica derivada de la creciente inseguridad pública en donde también el gobierno del estado hace esfuerzos por combatirla.
Y, asegura David Jiménez Rumbo, quien pasó de ser un cuadro valioso del PRD en Guerrero a simple legislador local y matraquero del perredista mayor Armando Ríos Piter, que en la nueva Legislatura al Congreso del Estado, la mayoría la tendrá el Partido de la Revolución Democrática con 25 legisladores y que él, Jiménez Rumbo, respetará y será leal con quien deba ser el coordinador de dicha bancada, postura que difícilmente le va a creer en primer lugar Ríos Piter quien ya sabe que David, si traicionó a quien lo formó en las filas del PRD, el nunca bien llorado diputado Armando Chavarría Barrera, menos va a dejar de ser desleal con quien deba ser su coordinador en la Cámara de Diputados del Estado, aunque quien ya se siente jefe del perredismo a nivel estatal es el propio Armando Ríos Piter quien desde ahora se ufana como el próximo gobernador de Guerrero, al grado de que ya se le hacen largos los tres años que le restan al gobierno de Ángel Aguirre Rivero a quien muy pronto habrá de traicionar cuando inicie su precampaña ante esa meta.
Por cierto que en la misma estación de radio donde hizo declaraciones en ese sentido David Jiménez Rumbo, más tarde estuvo el diputado local electo Antonio Gaspar Beltrán quien ya se vio que le encanta rendirle culto a la personalidad pues durante la entrevista que le hicieron, presumió de que miles de sus seguidores le recomiendan que no vaya a perder el piso y se le suba el estiércol a la cabeza ahora que proteste como padre conscripto pero para decir esto, mencionó varias veces a Toño Gaspar, como si se tratara de otra persona y no de sólo él mismo, ante la falta de que alguien lo mencione por la radio o sea que Toñito al que Héctor Astudillo Flores del PRI le dio todo y nada más le faltó que lo pariera, ahora se siente soñado y no actúa con la sencillez y humildad que le han enseñado sus maestros como Astudillo Flores y Mario Moreno, sino que lo hace como si fuera alumno de Luis Miguel o de Alejandro Fernández, al hablar de si mismo como de un artista y no como de un político que todo le debe a sus padrinos y a las oportunidades de crecimiento dentro de los partidos políticos donde entra y sale sin ningún recato.
A Toño Gaspar ya le urge saber cuál será su oficina en el Congreso del Estado pero no para recibir comisiones de ciudadanos a quienes les prometió el oro y el moro a cambio de su voto, como si fuera a manejar un presupuesto propio, sino para ir escogiendo su mejor ángulo y su fotografía para colgarla en la pared del edificio legislativo y seguirle rindiendo culto a la personalidad pero a la personalidad suya propia.
De tal manera que al escucharlo, arrepentidos estamos de alguna vez haberlo mencionado en este espacio como similar de otros jóvenes valores de la política que si han aprendido tanto en sus casas como en las universidades y en la praxis política, como son los caso de Jorge Salgado Parra y Alejandro Arcos Catalán por ejemplo.
Gaspar Beltrán cuando cobre su primer dieta y pida fiado un automóvil de lujo, seguro de que con las dietas lo va a poder pagar, en ese mismo momento va a enseñar el cobre pues que no crea que no se advierte a futuro en su persona, la amenaza calentana de que “si quieres ver un indio alzado, déjalo que sea juez o que sea soldado”… Amén.
rodriguezdelolmo@hotmail.com