Edicion : 9324 miércoles, 22 de enero de 2020 Edicion Actual

Opinión


Por : Alejandra Salgado Romero 

Educando con valores


Publicada:  08 diciembre, 2019 -- Actualizada: 08 diciembre, 2019

Día Internacional de los Derechos Humanos

 

“En definitiva, ¿dónde empiezan los derechos humanos universales? En pequeños lugares, cerca de casa; en lugares tan próximos y tan pequeños que no aparecen en ningún mapa. (...) Si esos derechos no significan nada en estos lugares, tampoco significan nada en ninguna otra parte. Sin una acción ciudadana coordinada para defenderlos en nuestro entorno, nuestra voluntad de progreso en el resto del mundo será en vano”: Eleanor Roosevet

El Día de los Derechos Humanos se celebra el 10 de diciembre de cada año. Se conmemora el día en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamando sus principios como “un ideal común para todos los pueblos y naciones”. Fue dos años después de la aprobación, en 1950, cuando la Asamblea General proclamó el 10 de diciembre como el Día de los Derechos Humanos. Cada año, el Día de los Derechos Humanos, nos brinda la oportunidad de renovar con el espíritu de la larga lucha de la humanidad por los derechos y la dignidad y de movilizarse contra viejos y desafíos, en forma de pobreza y desigualdad, violencia, exclusión y discriminación. Debemos recordar que los Derechos Humanos son el epicentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), bajo el precepto de que, sin dignidad humana, no podemos impulsar el desarrollo sostenible. Los derechos proclamados en ella se aplican a todas las personas, independientemente de nuestra raza, nuestras creencias, nuestra ubicación geográfica o cualquier otra distinción. Los derechos humanos son universales y eternos. También son indivisibles. Aunque hay derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, no se pueden aplicar unos sí y otros no.

Sobre los Derechos Humanos, debemos recordar que: a) La humanidad está enraizada en estos valores universales; b) La igualdad, la justicia y la libertad previenen la violencia y mantienen la paz; c)  Todos y todas correremos un gran riesgo el día en que olvidemos la existencia de estos valores humanos; d) La Declaración Universal de Derechos Humanos nos empodera a todos y todas; y, e) Necesitamos defender nuestros derechos y los de los y las demás. Es importante enfatizar que la Declaración  Universal de los Derechos Humanos proclama los derechos inalienables inherentes a todos los seres humanos, sin importar su raza, color, religión, sexo, idioma, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, propiedades, lugar de nacimiento ni ninguna otra condición; además, es el documento más traducido del mundo, disponible en más de 500 idiomas. Por ello, tiene un Record Guiness, y aun cuando queda mucho camino por recorrer para que los derechos que en él se exponen sean respetados en todo el mundo, el hecho de que perdure aún este documento es signo inequívoco de que se le reconoce su valor por parte de los Estados y de la sociedad en general.

En este tema, es fundamental recordar que la participación en la vida pública es un principio fundamental de los Derechos Humanos. Las y los jóvenes buscan participar en todas las decisiones que tienen un impacto directo e indirecto sobre su bienestar y, sin duda, debemos escuchar sus opiniones para poder tomar decisiones más efectivas y sostenibles para todos y todas. La juventud siempre ha sido la principal impulsora de la transformación política, económica y social. Son las y los jóvenes los que están a la vanguardia de las movilizaciones de base por un cambio positivo y aportan nuevas ideas y soluciones para conseguir un mundo mejor. Sin embargo, las y los jóvenes a menudo están marginados y tienen dificultades para acceder y disfrutar de sus derechos debido a su edad. Por ello, debemos defenderlos y empoderarlos (as), en virtud de que sólo de esa manera seremos capaces de conocer mejor a los jóvenes e incluirlos en un debate que generará beneficios a nivel mundial.

Por ello, y después de un año marcado por la celebración del 30º aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño en noviembre de 2019, se busca aprovechar esa energía ya generada y destacar el papel de liderazgo de la juventud en los movimientos colectivos como fuente de inspiración para un futuro mejor. Bajo el paraguas del llamamiento genérico "Defender los Derechos Humanos", el objetivo de la Organización de las Naciones Unidas es celebrar el potencial de las y los jóvenes como agentes constructivos del cambio, ampliar sus voces e involucrar a una amplia gama de audiencias globales en la promoción y protección de estos derechos. La campaña, dirigida por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), está diseñada para alentar, reactivar y mostrar cómo las y los jóvenes de todo el mundo defienden los derechos humanos y muestran su oposición al racismo, el discurso de odio, la intimidación, la discriminación y el cambio climático, entre muchas otras temáticas.

Quienes tenemos la oportunidad y alta responsabilidad de incidir en la formación de las nuevas generaciones, debemos tener presente que, durante 70 años, la Declaración Universal de Derechos Humanos ha sido, en voz de Antonio Guterres,  Secretario General de la ONU, “la luz que guía al mundo, la antorcha de la dignidad, la igualdad y el bienestar, un rayo de esperanza en medio de la oscuridad”. Es necesario, ahora mismo, rendir homenaje a quienes defienden los derechos humanos y arriesgan la vida para proteger a otras personas frente al aumento del odio, el racismo, la intolerancia y la represión, pero también, es imperativo que seamos parte de quienes tienen claro que es deber de todo ser humano defender nuestros derechos y los derechos de las y los demás.


Les deseo una semana excelente y agradezco sus aportaciones y/u opiniones a través del correo [email protected]

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