Edicion : 9324 miércoles, 22 de enero de 2020 Edicion Actual

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Por : Manuel Ramírez Trejo 

Promotor Cultural y Premio Nacional de la Juventud

Mérito al Maestro: Alberto Vázquez Sánchez


Publicada:  08 diciembre, 2019 -- Actualizada: 08 diciembre, 2019

Homónimo del artista cantante Alberto Vázquez, pero nuestro entrevistado es un gran artesano y promotor de la cultura. Sus conocimientos los aprendió de la Universidad de la Vida y los heredó de sus abuelos y de su señor padre. Nació el nueve de septiembre de 1962 en la ciudad de Santa María Asunción, Tlaxiaco de la Región Mixteca de Oaxaca. Su señor padre Félix Vázquez Pacheco (+) fue un gran artesano, aprendió de su padre el señor Joaquín Vázquez, elaboraban figuras de personas, pies, manos, corazones entre otras que se usan como milagros para pagar la manda de favores recibidos por algún santo, pero principalmente hacían soldaditos de plomo con los que jugaban los niños, derribándolos con canicas de barro. Su abuelo materno, el señor Agustín Sánchez le enseño elaborar zarapes y cobijas hechas de lana de borrego, era considerado el transportista de la región porque en el año de 1915 llevaba mercancía del puerto de Acapulco a Oaxaca en 25 bestias entre burros y mulas; también hacía velas y veladoras que usaban los habitantes de ese lugar porque en ese tiempo no había luz eléctrica en toda la región. Y qué decir de su señora madre, Ofelia Sánchez (+) también fue artesana y comerciante controlaba toda la mercancía que llegaba a esa región, pero sin duda fue el pilar de su esposo e hijos. El matrimonio de sus señores padres formó una familia de nueve hijos: Justina, Milda, Francisco, nuestro entrevistado, Margarita, Teresa, Lourdes, Edmundo y Javier. 
En el año de 1962 cuando Alberto Vázquez, tenía pocos días de nacido su señor padre se fue a trabajar al puerto de Veracruz como ayudante de mecánico en una construcción de una presa, con la mala suerte que una máquina lo prensó y perdió los dos pies, pensando que  nunca se iba a componer se deprimió y por desilusión se dedicó a tomar alcohol, con apoyo del doctor Mijares, delegado del Instituto Nacional Indigenista, lo motivó para que emigrara a la ciudad de México Distrito Federal (Hoy CdMx) con la finalidad de ponerle las prótesis, así es como llegaron a Ciudad Netzahualcóyotl a la casa de la señora Naty hermana de su mamá, 
Nuestro entrevistado se quedó a vivir con sus abuelos maternos, hasta la edad de ocho años en que determinó irse con sus papás  quienes ya habían comprado un terreno en la CdMx por el barrio de Tacubaya, pero habían consiguieron un puesto para vender sus productos artesanales en el centro de la ciudad otorgado por el entonces presidente de México Gustavo Díaz Ordaz cuando en una ocasión los visitó personalmente y no solo en la CdMx sino en cualquier parte de la República Mexicana que quisieran vender artesanía mexicana que ellos elaboraban.  
El nueve de septiembre de 1968 cuando llegó a la CDMx sus padres tenían su puesto en la calle de San Juan de Letrán (Hoy Eje Central Lázaro Cárdenas) cerca de la Radiodifusora XEW y Radio Centro así como del Teatro Blanquita, del Teatro de Bellas Artes y Viscainas, era una época  de tranquilidad donde se podía convivir con grandes artistas de ese tiempo que llegaban a trabajar a esos centros sociales, recuerda como su padre  era muy amiguero y formó una bonita amistad con José Alfredo Jiménez, Pedro Vargas, Los Panchos, Los Dandis, entre otros, casi siempre le encargaban sus instrumentos, vestuario o hasta portafolio mientras iban a trabajar después que terminaban su actuación se dirigían a su casa porque les gustaba que su mamá les preparara las famosas clayudas de Oaxaca y que decir de saborear el auténtico y sabroso mescal de ese estado, bueno llegaban a las dos de la mañana y se retiraban después de las ocho de ese ismo día. 
Recuerda que el director  del Deporte Nacional y campeón olímpico en ciclismo le ayudó con sus prótesis, pero como eran de yeso, le pesaban y se lastimaba los muñones de sus pies, otro amigo artesano le enseño como trabajar la fibra de vidrio para que él solo hiciera sus prótesis y las adaptara a sus pies de tal manera que cuando se las ponía tal parece que andaba con sus pies originales, recuerda que les dijo “Con estos pies voy a volar”  bueno le gustaba bailar el danzón , tango, pases dobles decía que esa si era música fina, su señora madre también era aficionada a la música, pero campirana, admiraba  a las Hermanas Núñez, Irma Serrano, Cuco Sánchez, entre otros artistas de esa época.       
   Cuando Alberto tenía 10 años de edad comprendió y se daba cuenta que el dinero que entraba a casa no era suficiente para mantener a sus hermanos menores por este motivo decidió salir de casa familiar en busca de oportunidades de trabajo y con ello ingresos económicos y participar con el gasto familiar, principalmente ayudar a sus hermanos que asistían a la escuela y tenían que dotarlos de útiles escolares y uniformes. 
A su corta edad le dijo a su papá “Mire,  usted trabaja mucho, permítame ayudarle trabajando en otro lado donde me paguen dinero y les ayude” es así como entró a trabajar con un señor tapicero por recomendaciones de su padre, ahí aprendió lo que es la disciplina del trabajo porque los levantaban a las cinco de la mañana aseaban su dormitorio que para él era el almacén de las telas con la amenaza que si las ensuciaba las pagaba, la esposa de este señor les hacía de comer diario por la mañana dos huevos, a medio día picadillo de carne de res que preparaba desde el lunes para toda la semana, y cuidado y dejan la comida porque no había otra cosa; generalmente los empleados eran de su familia, hijos, sobrinos, cuñados, y a pesar de eso no aguantaba y dejaban el trabajo. 
Al paso de cuatro años en este trabajo su hermano Francisco lo llevó a trabajar a una fábrica de  bicicletas donde a mano tenían que armar 150 frenos por trabajador, aprendió tan rápido que él hacia el doble y a los trabajadores no les gustó su forma de trabajar le pidieron al patrón lo cambiaran, como el jefe se dio cuenta del buen desempeño lo mandó a la zona de máquinas a operar la troqueladoras, trabajo más sencillo, menos cansado pero muy peligroso, pronto lo ascendió como jefe de taller todo esto lo hacía sin dejar de hacer trabajo de soldaditos de plomo y salir a venderlos. 
En una ocasión un grupo de japoneses observaron su trabajo y lo invitaron a trabajar con ellos con mejores prestaciones y además le pagaban una hora extra, pero practicando un deporte de su preferencia. Nuevamente sin dejar la elaboración y venta de los soldaditos. En una ocasión un fotógrafo profesional observó sus trabajos le pidió permiso para tomar unas fotos y la autorización para que esas fotos formaran parte de la elaboración de Libros de Texto Gratuitos que edita la Secretaría de Educación Pública para todo el país.
 Aquí mencionó: --“Nunca pensé que mis trabajos se pudieran ver en millones de ejemplares; en una ocasión me llevaron a una escuela primaria y el director anunció que estaban frente a un gran artesano, porque los libros de texto de segundo, tercero y quinto estaban ilustrados con mis trabajos en la materia de ciencias sociales y lectura; para mi fue algo especial que guado y guardare por siempre en mi mente y corazón”
Esto le permitió que lo identificaran como un verdadero artesano y las autoridades del CdMx le dan un permiso ´para vender sus productos en la calle de Madero frete a la Casa de los Azulejos, 
En 1985 y 1986 ganó el Primer Lugar de artesanía, convocado por el estado de Guanajuato; En 1987 el Estado de México le dio un Primer Lugar en artesanías en 1988 obtuvo el Primer Lugar Nacional de la Juventud en Artesanías y Cultura. El 15 de septiembre del 2019 la alcaldesa de Guayaquil, Ecuador mediante cabildo le otorgaron un reconocimiento, como promotor de la artesanía mexicana.  
A partir de ese momento comprendió que su trabajo de por vida sería el de dar a conocer la cultura del estado de Oaxaca por medio de un grupo de artesanos ambulantes que sin importar su hogar y familia emprenden la travesía de venden productos elaborados por ellos y por pobladores de su región, inician en la plaza de Xochimilco con la venta de barro negro, elaboración de espadas de acero, figuras de papel amate, cerámica, entre otros productos artesanales sin faltar la clásica comida oaxaqueña como el mole, y las famosas clayudas, por la tarde noche realizan un evento cultural donde participan artistas de esa región sin dejar afuera los artistas locales que les piden un espacio para participar, como sucedió con la aportación de alumnos y maestros de la Normal Superior de Danza, desde entonces cierran el evento con la participación de grupos de danza de la Guelaguetza en esta ocasión del 2019 tendrán la participación de la Banda Sinfónica Infantil “Basit”  donde participan  niños y niñas de la región de Tlaxiaco que apenas el pasado 19 de noviembre de este año actuaron en el Auditorio Nacional de la CdMx.
Han participado en casi todas las plazas principales de la República Mexicana y han salido a los Estados Unidos de Norte América, a Canadá y Ginebra, China. Desde luego que sin fallar a la ciudad de Iguala Gro., que asisten año con año desde el mandato presidencial municipal de Iguala el señor Felipe Cardona Marino, ese año montaron una exposición de banderas y monedas en la Casa de la Cultura (Hoy Museo a la Bandera) que estaba a cargo de Andrés López Velasco (+) y su hermano el general Arturo Cardona, compró todo el material expuesto. Por lo pronto vienen de la plaza de Aguascalientes y la próxima será la ciudad de Chilpancingo y siguen su recorrido donde los soliciten. 
Alberto Vázquez no es cantante, pero si un promotor de la cultura se ha dedicado a la investigación de la canción mexicana y tiene en su haber un gran compendio de libros, discos de acetato, casetes, CD´s, y ahora grabadas en memoria digital. Están ubicados en la Plaza de las Tres Garantías de Iguala iniciaron el 8 de noviembre y cierran este 24 de este mes, se van tranquilos y contentos por la atención del público Igualteco.   
También argumentó que salir de su hogar materno es una experiencia y aprendizaje, convivir con la gente de la región que visitan, sufren muchas incomodidades, pero ellos saben que lo hacen por amor al arte. Sin importar que ellos tengan que cubrir sus gastos y en ocasiones las bajas ventas les ocasiones perdidas económicas, han tenido como lema “Cada espacio que gana la cultura, es un lugar que pierde la violencia”. Los llaman los gitanos errantes, o artistas de circo porque van de plaza en plaza.
Como podemos apreciar son muchas las vivencias y aportaciones a la cultura de este grupo de artesanos que nuevamente están en la ciudad de Iguala con la esperanza de volver el próximo año; dirigidos por Alberto Vázquez, pero el cantante sino el promotor de la cultura por eso le damos el título del… ¡Mérito Ciudadano!

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