Edicion : 9351 lunes, 24 de febrero de 2020 Edicion Archivada

Opinión


Por : J. David Flores Botello 

Pediatrucos... y algo más


Publicada:  25 enero, 2020 -- Actualizada: 24 enero, 2020

* GOLPES EN LA CABEZA - DON CHIMINO
GOLPES EN LA CABEZA.- Los golpes en la cabeza se conocen como traumatismos cráneo encefálicos (TCE) y en los niños, se producen por caídas que pueden ser al ras del suelo, de la cama, de una hamaca, de las escaleras o de la azotea, también pueden producirse en accidentes automovilísticos o por ir en una motocicleta o una bicicleta, por andar en patines o al practicar algún deporte, de cualquier forma que haya sido el golpe puede presentarse  solamente un chipote o chichón pero puede haber una herida, fractura de cráneo o un hematoma intra craneano, es decir, un coágulo de sangre en el interior del cráneo. Se estima que 1 de cada 10 niños sufrirá un TCE no banal a lo largo de su infancia, además, se considera que la mortalidad por traumatismos es dos veces mayor en niños menores de 1 año que en el resto de edades pediátricas. ¿Qué hay que hacer? Si el golpe es leve puede aplicarse agua fría o hielo en el sitio del golpe, sobre el chichón, no le sobe,  intente mantener al niño tranquilo, sin dejarlo dormir una o dos horas mientras vigila su estado de conciencia, dicha vigilancia la debe hacer un adulto y debe observarse la conducta del niño en las siguientes 24 horas. Se recomienda acudir a un servicio de urgencias cuando el niño es pequeño, menor de 3 meses, también si el niño es mayor y presenta una herida abierta que necesita puntos de sutura,  si pierde la conciencia aunque sea por unos minutos debe ser valorado, además si presenta dolor de cabeza, vómitos frecuentes o llanto incontrolable, si tiene somnolencia, como que quiere quedarse dormido o si tiene un comportamiento extraño, si presenta movimientos raros en los ojos o si desvía o fija la mirada, si se le enchueca o se le va de lado la boca o presenta movimientos involuntarios o convulsiones, también, debe ser urgentemente valorado si presenta salida de sangre o líquido de los oídos o de la nariz. Las variaciones en el nivel de conciencia son el mejor indicador de la intensidad del traumatismo y de la función general del cerebro y el instrumento de más  rigor empleado para su evaluación es la Escala de coma de Glasgow donde se valora y califica la apertura de ojos que puede ser espontánea (4 puntos), al hablarle (3), con dolor (2) o estar ausente (1 punto), la respuesta verbal puede estar bien orientada (5 puntos), confusa (4), con palabras inadecuadas (3), con sonidos inespecíficos (2) o estar ausente (1 punto) y, la actividad motora en la que puede obedecer órdenes (6 puntos), localiza el dolor (5), se retira al sentir dolor (4), se flexiona (3) o se extiende anormalmente (2) o si no hay respuesta (1 punto), la calificación  máxima y normal debe ser de 15 puntos, la mínima de 3 puntos. A partir de lo 5 meses de edad, la mayoría de los niños son muy inquietos, se voltean rápido boca abajo, se desplazan en la cama y si no se tiene cuidado podría caer al suelo, por eso, es mejor tenerlo en su cuna con barandales o en el piso, liso, limpio y no frío, no se recomienda acostarlos en hamacas pues es frecuente que se accidenten al zafarse un extremo de misma, es indispensable que siempre que se traslade en auto lleve su asiento de seguridad debidamente instalado, si anda en patín o en bicicleta debe usar casco sobre todo si lo llevan en una motocicleta. Los niños con golpes en la cabeza, depende como se encuentren neurológicamente, pueden requerir de un ultrasonido trans fontanelar, es decir, a través de la mollera si que aún la tienen abierta o de una tomografía craneal computarizada si se sospecha la presencia de un hematoma intra craneano, una radiografía simple de cráneo puede ayudar para diagnosticar una fractura pero no sirve para descartar o valorar la posibilidad de un coágulo sanguíneo dentro del cráneo. 
DON CHIMINO.- Tres semanitas faltan pa que comience la Feria de mi pueblo, la Feria de la Bandera 2020. Van a ser 15 días de ruidera, polvo, gentío de gentes, gastadera de billelles y cheves, hartas cheves, hartisisísimas cheves, un mar de cheve pos es lo más que las gentes toman, bueno, no nomás ellas y ellos toman, yo tambor le entro y me chingo unas que otras pero no todos los días, nomás los días que terminan en S, anque tambor los sábados y los domingos, lo cabrón es que cad´año le suben el precio a las caguamas asina que cuando mucho alcanza pa dos caguamas pa cad´uno, el croblema es que las dan en vasotes, se las toma uno caminando entre las gentes y con tanta calor en l´horita se calientan, luego se ve uno en la necesidá de chingárselas si no de tun tun, lo más tardar en 15 minutos, tantito más tiempo y ya saben a caldo amargo. Les voy a Proproner a mis compas Chón, Javi, Flor y a Vitorio, si le dan permiso, a que váyamos juntos, nos llévemos unos vasos dechechables, mercamos una caguama de las grandes, la repartemos entre todos y asina nos la chingamos de a poquianchis bien helodias, una cada 15 ó 20 minutos, cuando mucho, en una hora nos chingamos una caguama de las grandes cad´uno. Son tantos los días de feria que tenemos que repartírnoslos bien, unos días nos toca ir con nuestras viejas y otros nos vamos como de solteros pero eso sí, siempre nos portamos bien, anque ya luego a medios chiles se nos andan saliendo nuestras ínfulas de galanes y como agún todavía tenemos pegue, no faltan chamaconas que se nos queden miroliando como tratando de echar ligue y a luego termínemos disparándoles cheves o nos arriésguemos echando una bailada con alguna fémina con la congoja de que si se entera la vieja no nomás nos levanten la canasta, nos manden a dormir al suelo, al sofá o al petate sino que nos pongan de patitas en la calle y nos manden a freír espárragos, yo por eso me porto bien anque, ya no a medios chiles, sino a tres cuartos de chiles o a chiles completos, le sale a uno lo macho o la cagotea re gacho con perdón de Usté, como aquella vez que en uno de los tantos antros que sabe haber áhi, mi compa Javi se ligó a una güera, piernuda, tetona, de ojo verde, con tacones dorados, boca de doble holán y nariz respingada que casi no paticaba nada solo se reía ¡ji ji jí! ¡Ji ji jí!  En veces decía ¡Siiiií! O  ¡Noooo oo! O movía la cabeza pa afirmar o negar, re buena pa bailar que le salió, pinchi compa, ¡vaya que se dio vuelo esa noche!, comenzaron bailando suelto, luego muy decentito garrándola de la mano y la cintura, sólo que se echaron sus alipuses, tantos que le empezó a valer queso que lo miraran al Javi, al ratito ya la traiba abrazada y a la final hasta bailando de cartoncito de cerveza bien arrepegada que la traiba, lo bueno o lo malo jue que de tan contenta o cuete que taba la de los pelos largos y dorados o adivinar qué chiste la paticó mi compa o de onde la agarró, que en una de esas soltó una carcajada y en vez de un ¡ji ji jiiií!, soltó un ruidoso ¡Jo jo jo jo jo joooóóó! Y por más que se tapó su boca con su mano de dedos largos, al verse sosprendida por su voz de macho, acabó confesándole a mi compa que le habían hecho la jarocha, que él le bía cáido re bien, que quería seguírsela con él hasta amanecer, pobre de mi compadre, qué disilución tan grande y qué encabronamiento le garró, tanto que a puntito estuvo de meterle unos madrazos a la julanoa, lo bueno jue que nos dimos cuenta yo y Chón que esa noche lo acompañamos y lo sacamos del mentado antro a jalones y arrempujones pos ya taba pedo y, entre corajudo y chillando, nos dijo que pensó que ya la había hecho, que le cuadró re tiarto, que le encantó su perjume, lo calientito de su cuerpo y hasta un picorete quedo que se dieron, lo bueno que a otro día, o se hizo guaje o deveras se le borró del celebro porque, asegún, ya no recordaba nadita de nada. Yo, el año pasado jui a ver los Trigres del Norte, esa vez juimos yo y mi compa Chón porque a su vieja le pegó la que le mientan migraña y ya no pudo acompañarlo a él, tonces me vendió su boleto de 1700 morlacos en 1200 y con tal de que lo acompañara me lo dejó en pagos de 100 chuchos por mes, ya nomás le debo un pago, y, pa esta feria del 2020, vienen de nuez los Trigres del Norte pero tambor vienen Julión Álvarez y, ¿quién cree Usté que viene también al palenque? Nada más y nada menos que ¡Gloria Treviiii!, ¡Híjoles! Yo no sé cómo chingados le voy a hacer o a ver qué empeño pero de que la voy a ver, ¡la voyir a ver! Yo le he de llevar como 8 años de edá pos ella es de 1968, semos cincuentones ambos dos, me gusta dende que cantaba la de pelo suelto, virgen de las vírgenes, doptor siquiatra, zapatos viejos, la papa sin cácsuc, con los ojos cerrados y la de “a la madre” que dice “Maaadres, les canto, todaa esta canción, canto esta canción aaa toooda madree, vaales, tooodo el oro del mundo, tooodo el orooo del mundo vales maadree, mee pongo, en tíí mii amooor, mi amor yo pongo een la madree, es poca, la dicha que te doooy, la dicha que te dooy es pooca madree…,  es pooocaaaa maaaaadreeeee…” ¡N´hombre!, un día se la quise cantar a mi amá y por poco me voltea la cara de un cachetadón. Me encanta doña Gloria de los Ángeles Treviño Ruiz porque compone canciones, toca el piano, canta, baila, es alegre, desmadrosa y buena onda, no crea que porque dende chamacona era piernuda, caderona y enseñona de bubis, yo en eso casi no me fijaba ni me fijo pero, de que canta bien, canta bien, eso que ni qué, asina que si voy, áhi les taré paticando, mientras yam´voy, graciotas. 

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